En un giro sorpresivo en la política tecnológica, el recién inaugurado presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó una orden ejecutiva otorgando a TikTok un periodo de gracia de 75 días. Esta decisión permite a TikTok, propiedad de la empresa china ByteDance, buscar un comprador estadounidense para el 50% de su operación en el país, evitando así su posible prohibición y desaparición de las tiendas de aplicaciones en Estados Unidos.
La orden ejecutiva se produjo tras un apagón temporal de TikTok en Estados Unidos, resultado de una ley federal exigida por el Congreso en abril de 2024. Esta ley requiere que TikTok se desvincule de su matriz ByteDance o cese sus operaciones en Estados Unidos. La rápida respuesta del presidente Trump mediante la orden ejecutiva subraya la volátil relación entre la seguridad nacional, la gestión de datos personales, y las grandes corporaciones tecnológicas extranjeras.
Entre los posibles compradores de TikTok en Estados Unidos, figuran personalidades y empresarios como:
Esta extensión del plazo ofrece a TikTok una oportunidad crítica para negociar una solución que podría reconfigurar su estructura de propiedad y operación en Estados Unidos. No obstante, la situación sigue siendo incierta, ya que la empresa debe convencer a los reguladores estadounidenses y posiblemente realizar concesiones significativas para mantener su presencia en el mercado.
La industria tecnológica observa de cerca, ya que el resultado de estas negociaciones podría sentar un precedente importante para otras empresas extranjeras que operan en el ámbito digital de Estados Unidos. Además, la decisión afecta directamente la competencia en el mercado de redes sociales, donde TikTok ha sido un jugador dominante.
Mientras Trump y su administración navegan por las complejidades de la seguridad nacional y la innovación tecnológica, el futuro de TikTok en Estados Unidos se mantiene en la balanza. La resolución de este caso podría definir el paisaje de la regulación tecnológica y la propiedad extranjera en los años venideros.